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Cómo bienestar podríamos entender muchísimas cosas según la perspectiva de cada quien, sobre todo al diferenciar a qué nos estaríamos refiriendo cuando hablamos de ello. Sin embargo,  sí es cierto que la palabra globalmente representa el significado de «estar bien», lo que conlleva  al cómo nos sentimos con nosotros mismos. Debemos saber reconocer cuando  alcanzamos este bienestar, ya sea a nivel corporal, espiritual o emocional, pues estas tres se complementan para hacernos sentir plenos.

Generalmente partimos de este concepto de bienestar para trabajar nuestra salud mental, que posee cinco elementos: físico, mental, social, espiritual y emocional.

Corporal

Funcionamiento eficiente del cuerpo, aptitud física adecuada para la resistencia hacia las enfermedades.

Social

Interacción constante con los demás y el entorno que nos rodea, tener buenas relaciones interpersonales nos ayudan a un buen equilibrio de bienestar social.

Mental

Habilidad de aprender y poseer capacidades intelectuales con las que podamos adquirir conocimientos y ejecutar a través de ellos.

Espiritual

Creencias y prácticas religiosas que muchas veces nos ayudan a articular un propósito personal en la vida.

Emocional

Habilidad de controlar las emociones y sentirse cómodo al expresarlas apropiadamente, parte necesaria de aprender a sobrellevarlas ya que de ello depende cómo afrontar las circunstancias que se presentan en el día a día.

Luego de estas funciones básicas, los seres humanos contamos con emociones innatas que experimentamos usualmente: el miedo, ira, rechazo, tristeza y sorpresa. Generalmente nos estimulan a estados de alerta, por inseguridades o algún punto débil que presentemos. Aunque son difíciles de controlar, es necesario que sepamos que de su control depende la estabilidad de nuestro bienestar.

La sociedad nos sentencia a seguir patrones de espejismos con otras personas e incluso cosas, que al final son imposibles de cumplir ya que cada quien es único en sí. La autoestima es fundamental en este caso de sumar nuestra salud, por esto debemos desarrollar un ambiente positivo, lleno de seguridad sobre quienes somos, en el que podamos reflexionar y aprender ante las adversidades que nos retan. 

Debemos entender que la felicidad se basa en aceptar y gestionar las cosas, sabemos que hay esfuerzos que nos transforman, pero traen recompensas y un aprendizaje, algo que nos ayuda a sentirnos mejor. Las personas felices son aquellas que más han trabajado en sí mismas y toman el control de su vida sin convertirte en víctima, suele ser duro y no es un camino fácil y recto, pero debes empujarte a superarte cada día. Las experiencias te harán crecer y mejorar, eres dueño de ti y solo de tu persona dependerá tu bienestar.

Empezar reconociendo nuestras debilidades, inseguridades y lo que queremos   mejorar de nosotros mismos, este será el primer paso importante hacía la mejor vida que nos propongamos establecer, si es necesario buscar ese apoyo externo que nos de la mano, bien se trate de algún familiar, amigo o una organización como nosotros, Fundación Ayúdate, que abrimos nuestros brazos para ayudarte. 

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Debemos darle a nuestro cuerpo una alimentación equilibrada, sin excesos ni prohibiciones, cada ser es sano en su medida y no a todos nos funcionan los mismos métodos, pues cada quien tiene un proceso distinto. La alimentación nos permite obtener la energía suficiente para que el organismo pueda realizar todas sus funciones de manera constante y sana, además de dar la fuerza para realizar las actividades diarias a las que se enfrenta cada individuo; nuestra calidad de vida se relaciona directamente con una alimentación balanceada y constante en la que se deben incluir macronutrientes y micronutrientes, ya que de esta manera el cuerpo puede fortalecerse y desarrollarse adecuadamente en todas las etapas de la vida.

La idea de existencia de alimentos que son buenos o malos es errada, ningún alimento es capaz de hacer subir o bajar de peso, ese miedo a ingerir ciertas comidas debe ser afrontado, puesto que realmente lo que importa es la frecuencia y las cantidades, al ser estas las que realmente pueden generar algún efecto en el cuerpo, así que lo recomendable es tener 3 comidas principales (desayuno, almuerzo y cena) acompañado de 2 meriendas o colaciones, de esta manera cumplir con los nutrientes necesarios y al mismo tiempo sentirse satisfecho y con energía a lo largo del día. Y sin dejar atrás la importancia de disfrutar aquello que servimos en nuestro plato y muchas veces es el acompañante de grandes momentos. 

El ejercicio físico  conjunto a nuestra alimentación es de mucha ayuda pues nos proporciona energía, satisfacción y ¿Por qué no decirlo? Mejora nuestra composición corporal. Existen muchas opciones para realizar actividad física, desde una simple caminata hasta una rutina de ejercicios funcionales, o incluso practicar un deporte, esto dependerá de tu estilo pues lo que importa es tu comodidad a la hora de realizarlos. La idea es ver el ejercicio como una actividad para gozar, que te motive y te anime a querer invitar a otras personas a intentarlo.

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El cerebro es un músculo, quizás visto como uno de los más importantes a desarrollar, sobre todo en cuidar y estimular constantemente nuestra mente, ya que es ella la que nos mantiene en nuestro día a día.

Para ejercitarla existen muchas opciones que nos pueden ayudar siempre y cuando queramos realizarlas; así podemos mencionar la gimnasia cerebral que consiste en diferentes ejercicios encaminados a estimular y desarrollar nuestras capacidades cerebrales. Por medio de movimientos básicos, respiración y la conexión profunda con las emociones, esto nos ayudará muchísimo para captar y procesar cualquier aprendizaje que llegue a nosotros. 

Gracias a esto se logra que el cuerpo y la mente trabajen en armonía, mejorando la coordinación y equilibrio entre estos. La gimnasia nos sirve a todas las personas sin importar edad, sexo o condición, mejor dicho, debería ser una práctica constante para mantenernos activos. Si todos pudieran conocer los grandes beneficios no dudaríamos en hacer un mínimo ejercicio al día.

Para mencionarles algunos de los tantos beneficios te señalamos:

  • Facilitar la concentración 
  • Mejorar la capacidad de retener información 
  • Disminuir el nivel de estrés 
  • Potenciar una mejor autoestima 
  • Retardar el envejecimiento
  • Fortalecer la capacidad creativa 
  • Aumentar el funcionamiento de las redes mentales
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Muchas veces nos hacemos preguntas sobre quienes y como somos, respondernos suele ser difícil de visualizar, aunque la manera en la que tú mismo te veas determinará cómo te ven los demás, lo que irradias y transmites. 

Debemos diferenciar el autoconcepto (que es la imagen propia de cómo te ves), de la autoestima propiamente dicha en la que desarrollas un juicio específico en si estás de acuerdo con lo que eres. Sabemos que no somos perfectos y que tendremos errores, pero eso no nos hace más o menos que otras personas; cada uno tiene dones, atributos diferentes.

Las comparaciones no nos llevan a nada bueno pues sí que podemos tener personas a quienes admiramos por lo que son, pero jamás abandonar nuestra esencia y dudar de ella. No todos los días tendremos motivación ni un ánimo increíble, pero es solo de momento, todos tenemos días buenos y no tan buenos, no estás solo/a; puedes distraerte y buscar las cosas que más te gustan para despejarte, el momento pasará. Ser feliz no es siempre sonreír y que todo salga bien, la felicidad es que sin importar la circunstancia en que  caigas, te vuelvas a levantar, echar para adelante y tener las ganas de superarte ante cualquier obstáculo. 

Una persona con buena autoestima es aquella que: 

  • Es positiva
  • Alegre 
  • Segura 
  • Realista 
  • Capaz a los retos
  • Reflexiona y aprende 
  • Comprende y acepta 
  • Se reconoce igual a los demás 
  • No se deja manipular 

Encuéntrate en estas habilidades y da siempre lo mejor de ti, con tal solo las ganas y la perseverancia llegarás al éxito y las opiniones de los demás no serán suficientes para hacerte dudar de lo que eres capaz.

 

Habilidades sociales: asertividad

La asertividad es una parte esencial de las habilidades sociales. Incluye tres áreas principales:

  • La autoafirmación, que consiste en defender nuestros legítimos derechos, hacer peticiones y expresar opiniones personales.
  • La expresión de sentimientos positivos, como hacer o recibir elogios y expresar agrado o afecto.
  • La expresión de sentimientos negativos, que incluye manifestar disconformidad o desagrado, de forma adecuada, cuando está justificado hacerlo.

CARACTERÍSTICAS DE LA PERSONA ASERTIVA

Se siente libre para manifestarse. Mediante sus palabras y su conducta parece hacer esta declaración: “Este soy yo” “Esto es lo que siento, pienso y quiero”.

Puede comunicarse con personas de todos los niveles: amigos, familiares y extraños, y esta comunicación es siempre abierta, directa, franca y adecuada.

Tiene una orientación activa en la vida. Lucha por aquello que quieres, en contraste con la persona pasiva que aguarda a que las cosas sucedan, intenta hacer que sucedan las cosas. Es más proactiva que reactiva.

Mantiene una actitud de preferencia: Es decir, no exige las cosas que quiere, pero tampoco se autoengaña pensando que no le importan. 

Acepta sus limitaciones de cualquier tipo pero, al mismo tiempo, lucha con todas sus fuerzas por lograr sus objetivos. Por ello, cuando gana o pierde, conserva siempre su propio respeto y dignidad.

Elige en lo posible a las personas que le rodean: con delicadeza pero con firmeza, establece quiénes van a ser sus amigos y quiénes no.

Se manifiesta emocionalmente libre para declarar sus sentimientos asertivamente, es decir, sin reprimirlos y sin expresarlos en forma agresiva o destructiva.

Ventajas de la asertividad

  • Facilita la comunicación y minimiza la posibilidad de que los demás nos malinterpreten.
  • Ayuda a mantener relaciones interpersonales más satisfactorias.
  • Aumenta las posibilidades de conseguir lo que deseamos.
  • Incrementa las satisfacciones y reduce las molestias y conflictos producidos por la convivencia.
  • Mejora la autoestima.
  • Favorece las emociones positivas, en uno mismo y en los demás.
  • Los que se relacionan con la persona asertiva obtienen una comunicación clara y no manipuladora, se sienten respetados y perciben que el otro se siente bien con ellos.

No olvides que puedes realizar el test de asertividad de la fundación. También tenemos el Manual de Entrenamiento de Habilidades Sociales en niños.